23/02/2026 | 10 visitas
La Hermandad del Calvario presentó el pasado sábado el cartel anunciador del Jueves Santo 2026, una obra realizada por Rubén Espinosa, que nos introduce en la intimidad más profunda de la Estación de Penitencia.
El cartel nace de ese instante en el que todo se vuelve recogimiento. De ese momento en el que la noche cae sobre Marbella y el silencio envuelve el caminar de los penitentes.
La obra se centra en un detalle aparentemente sencillo, pero cargado de significado: la mano de un nazareno aferrada a la luz. En el corazón de la composición, esa mano enguantada sostiene una vela de cera roja, símbolo de entrega, sacrificio y presencia. No es un guante inmaculado; aparece marcado por las heridas de la cera derramada, esas lágrimas encendidas que caen lentamente y que, como el propio caminar del penitente, narran el paso del tiempo, el esfuerzo y la devoción.
El autor ha querido otorgar un protagonismo especial al penitente, figura esencial y silenciosa que sostiene el sentido más puro de la estación de penitencia. Una imagen que inevitablemente nos traslada a la infancia, a esos primeros recuerdos cofrades en los que contemplábamos, con asombro, la fila de túnicas y velas, mientras en nuestro interior comenzaba a brotar el sentimiento de Hermandad.
Junto a la imagen, también las palabras adquieren un papel destacado. La tipografía está inspirada en los tradicionales rótulos cerámicos de las calles andaluzas, esos letreros que anuncian plazas, esquinas y barrios, y que forman parte de nuestra identidad cotidiana.
Del mismo modo que esos azulejos señalan el camino en la ciudad, este cartel señala el camino hacia nuestro Jueves Santo. Anuncia que Marbella se prepara, que las calles dejan de ser calles para convertirse en oración, que el día se acerca.
Una obra que nos recuerda que la Semana Santa es, ante todo, Dios caminando entre su gente, iluminando los rincones de nuestra propia ciudad.

© Copyright 2026 | Política de Privacidad | Aviso Legal